La hacienda presencia los inicios del 1998, cuando Antonio Angelini acoge una antigua tradición familiar vinculada a la viticultura y asi inaugura un proyecto muy importante que se transforma gradualmente en la actual hacienda vitivinicola.

Desde el 1998 la hacienda no ha cesado de crecer.

Actualmente los terrenos cubren una superficie de 105 hectáreas de las cuales, 85 destinadas a las viñas y 20 a los olivares.